UNO POR UNO
DR ACIERTO(10): Un goleador letal que hizo recordar a Batistuta en la Fiorentina. Cada una que tocó fue adentro. Un asesino del área.
STUDMAM(9): Una muralla infranqueable. Por abajo por arriba, no hubo caso. Un defensor exquisito que además siempre salió jugando con elegancia.
ANGELITO(7): Demostró su calidad en cada pelota que le tocó jugar. Se apagó en el segundo partido quizás producto de su estado etílico.
CRISTIAN(5): Intermitente. Una gambeta tan endiablada que por momentos ni siquiera él mismo pudo descifrarla.
LOPECITO(7): Pagó el precio de una larga inactividad con un ahogo mas grande que el de Alfonsina Storni, pero su ida y vuelta incesante y sus asistencias precisas fueron determinantes en el resultado.
CAMIGUA(-): Sin puntaje porque actuó menos de 15 munutos. Mientras estuvo en cancha dio pinceladas de talento. Pero una maldita lesión de sesamoides, la misma que le impidiera formar dupla ofensiva con Spontón en el Platense de Pedro Marchetta en 1999, lo volvió a dejar afuera de la cancha.
ANIBAL(9): Un delantero de jerarquía que obligó todo el partida a Studmam a no descuidarse. Aún así, se las ingenió para convertir y se recuperó rapidamente de una rodada en el palo de los 100.
LEANDRO(-10): El jugador Chin Chon. El claro ejemplo que las apariencias engañan. Dueño de un fisico privilegiado y una presencia impactante, jugó para los rivales. Perdido en la cancha como Bwana Jim en el Pellegrini, nunca logró hacer pie. Encima, el segundo partido se presentó en condiciones etílicas lamentables.
SOY RAMBITO(7): Rapido y escurridizo. Se desdibujó en el segundo partido pero hay que resaltar que sus compañeros no lo ayudaron en absoluto.
KARAMAZOV(8): Un distinto. No tanto por la calidad que demostró con el balón sino porque es el primer jugador que no se saca los lentes de sol para jugar.
CUILA(4): Arrancó muy bien, con muchas ganas. Pero los hectolitros de vino que consumió en el asado le pasaron la factura. Remató el partido cayendose solo.
CABEZON(6): Nadie conocía su ni su juego, ni su posición, ni sus desplazamientos. Bah. Nadie lo conocía. Sin embargo se impuso como volante de marca y repartió juego con prestancia.